Si bien la pedagogía como ciencia brinda información adecuada para lograr un buen aprendizaje, no es suficiente sino se enfrenta al individuo como persona con sus posibles traumas para lograr nuestro objetivo, proceso educativo.
Me parece que un gran reto que tendremos que asumir es revalorizar la práctica docente, darle un sentido más ético, más humano y entender que nuestras herramientas de trabajo son seres sensibles y volitivos, y en este sentido, documentarnos sobre las nuevas corrientes pedagógicas y psicológicas que nos conducen a centrar los contenidos en el estudiante, de acuerdo con sus habilidades, pero también con sus circunstancias de vida.
En otras épocas hablar de ternura en el proceso educativo era irracional, "la letra con sangre entra" fue por muchos años el lema de una educación formal e informal; esta época no ha cambiado tanto, si bien cambia el paradigma, no la intención; hablar de ternura en la educación se sale de los esquemas consumistas promovidos por las políticas de globalización. Si añadimos que la mayor parte de los procesos administrativos ahora se resuelven con una máquina, podemos darnos cuenta de la dimensión real que tiene el hecho de incluir el concepto "ternura" a la educación. Para ello propongo un termino que me parece interesante y que es muchas veces usado sin conocerlo.
La resiliencia es una metáfora generativa que construye futuros posibles sobre la esperanza humana y la consecución de la felicidad ante los sufrimientos, los traumas y el dolor padecido. Es un concepto que tiene un grande poder de inspiración.
El concepto metafórico de la resiliencia hoy en día se debe al secreto que evidencia la raíz misma de la resiliencia que no es otro que abrir, saber enfocar, saber dirigir la mirada hacia un abanico enorme de posibilidades y construir nuevas y enriquecidas realidades alternativas a partir de aquellas. La resiliencia es la capacidad de un grupo o de una persona de afrontar, sobreponerse a las adversidades y resurgir fortalecido o transformado. En otras palabras, es la capacidad de una persona o de un grupo de desarrollarse bien, para seguir proyectándose en el futuro a pesar de cruzarse con acontecimientos desestabilizadores, encontrarse con condiciones de vida difíciles y padecer traumas graves.
Cuando nos encontramos con situaciones que parecen no tener salida, la resiliencia nos invita a desbloquear la mirada paralizada, dar vuelta atrás del callejón sin salida y encontrar nuevas salidas, nuevas posibilidades. Consiste en reanimar lo que creemos acabado, sortear aquello que parecía que no se podía rehuir. «Reencantarnos» a nosotros mismos, redescubrir aquello extraordinario que todas las personas poseemos, sacar a la luz nuestro «tesoro» escondido. El proceso resiliente es parecido a la creación de la perla dentro de una ostra. Cuando un granito de arena entra en su interior y la agrede, la ostra segrega nácar para defenderse y, como resultado, crea una joya brillante y preciosa.
Considero que los jóvenes tendrán que percibir, a través del ejemplo de sus profesores, el amor a la vida y la esperanza de una calidad de vida de mejor nivel humano. Creo que es ese el compromiso docente, ser consciente del grado de influencia que su discurso y su propia actitud ante la vida tienen sobre sus alumnos.
No obstante, soy de la opinión de que en este tiempo, y sobre todo en escenarios sociales como los que describe, es fundamental un cambio de actitud; es necesario que los jóvenes se den cuenta de que ellos pueden modificar su ambiente social, que deben ser partícipes activos en la calidad de vida que deseen; convencerlos de que pueden romper patrones.
Aún cuando comulgo con sus ideas y trato de tener siempre una actitud positiva en mi vida, queda en el aire una pregunta: ¿cómo hacerlo? ¿qué herramientas de formación docente tenemos para influir en los estudiantes de manera tan deliberada y obtener buenos resultados? cuando somos producto del consumismo y cohabitamos en las mismas condiciones de inseguridad pública, la carestía, la corrupción y malos gobiernos.
Autora: GIOVANNA LOREN GÁLVEZ SUÁREZ
viernes, 18 de septiembre de 2009
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MARLENY DE LA TORRE SUAREZ, comenta:
ResponderEliminarEl estado complejo, en el cual se encuentra la sociedad nuestra, implica a que la solución a problemas que se presenten sean visto en forma global y colectiva, analizándolos desde distintos ámbitos, así en la escuela, se presentan problemas de diferente índoles, cada alumno es un caso particular , es por ello que nuestra labor como formadores de personas, debe darse con la mayor de las importancias, como dice en el articulo, somos formadores de personas, que se van a insertar en la sociedad, y sin ir mas allá que podemos ver en las esferas gubernamentales, casos sonados de corrupción, de nuestros gobernantes, entonces el docente es pues quien con el ejemplo ser un modelo a seguir como una persona intachable; que gran labor la nuestra, pero también inculcar ideales de superación en los alumnos de participación en la solución de problemas de la sociedad, no ser indiferentes a ellos.
Tener en cuenta la importancia de nuestro rol es una de las premisas. Hay que reconocer que somos figuras parentales significativas para los chicos. Incluso, en muchos casos, somos su "única figura parental".
Poder reconocer en nosotros mismos y en los demás capacidades resilientes también darnos cuenta cuando están faltando es de vital importancia.
Primero felicitar por este interesante artículo a su autora. Es tal vez, una de las capacidades de mayor importancia en países como el nuestro, donde las adversidades están a la orden del día. Recordemos que gracias al aporte de la psicología y la psiquiatría, su uso se remonta al año 1942 por Scoville; luego por la decada de los 70 adquirió mayor uso.
ResponderEliminarLa resiliencia, como decía es una capacidad, que permite a las personas hacer frente a situaciones adversas de la vida, y si consideramos que la escuela lo prepara para ella, entonces el camino está planteado.
De allí que no se debe confundir la ternura: como por ejemplo, facilitar la aprobación de un área, porque la nota no es importante pero si las acciones que realiza nuestro estudiante: sea prácticas, proyectos, tareas, etc.
Por tanto, el maestro debe construir situaciones de aprendizaje para que los alumnos lo superen, y solo así, desarrollaremos la resiliencia, que al final al cabo, posibilitará elevar su autoestima.
La ternura es una cualidad inherente en el maestro peruano, solo que debe saberse emplear a mi modesto entender; y con la resiliencia, podremos ayudar considerablemente a nuestros jóvenes en su vida futura, cuando no estemos con ellos.
Héctor Villajuan Mory
Desde mi punto de vista puedo opinar referente a la resilenica dentro de la Pedagogía que es la capacidad humana que permite hacer frente a las adversidades de la vida para superarlas y salir de ellos, lo cual adquiere una especial importancia, permitiendo potenciar las fortalezas internas autoestima y el sentimiento del ser competente, y las competencias culturales la identificación de sentimientos: la empatía, la perseverancia, la habilidad para sostenerse, la habilidad para resolver problemas y desarrollar un optimismo de esperanza entre los jóvenes tendrá que percibir a través del ejemplo de sus profesores para una calidad de vida.
ResponderEliminar- La resilencia es una metáfora generada que constituye futuros posibles sobre la esperanza humana, permite construir posibilidades y nuevas capacidades de un grupo de personas sobre poniéndose a las adversidades.
- La resilencia nos invita a desbloquear la mirada paralizada, dar vuelta a tras del callejón sin salida y encontrar nuevas formas y posibilidades de salida para tomar nuevos rumbos y lograr objetivos propuestos por nosotros mismos.
- El compromiso de los docentes es de incentivar y promover cambios y actitudes frente a la solución de los problemas y mejorar su calidad de vida.
AUTORA: Norma Lola Sánchez Córdova